domingo, 21 de diciembre de 2008

¿Por qué Wendy dejó a Peter?



Domingo en la mañana, ociosa en el PC, cuando decidí prender la televisión.

Y ahí aparecía en todo su esplendor Peter pan, con sus ojos verdeazulosos y su sonrisa de niño travieso. En sus manos sostenía a una Campanita moribunda, quien había perdido el brillo corrompida por los celos, la tristeza y el enojo que Peter había llegado a sentir por ella.

Peter comienza a gritar “!Creo en las hadas, creo en las hadas!” con sus manos acunadas para sostener el endeble cuerpo de Campanita. Y, en otra escena, Wendy es capaz de oír los gritos de súplica de Peter, gritando junto a él cuando está por ser lanzada al mar por los piratas.

He ahí la muestra de la conexión mágica y maravillosa de ambos personajes. De como Wendy siente dentro de sí el dolor de Peter, y como Peter, cuando está a punto de morir, revive sólo por el beso dulce y hechicero que Wendy deposita en sus labios inocentes. Sus ojos brillan, la sonrisa se magnifica en sus labios y nuevamente es ese niño que dan ganas de abrazar y besar, luego de jugar con él alrededor de las sirenas.

¿Por qué Wendy deja a Peter?.

Teniendo la oportunidad de ser niña para siempre, con el amor de Peter en su interior y la libertad de vivir en un Nunca Jamás for ever. Un mundo de Ensueño donde las responsabilidades no existen, y te mantienes flotando en la brisa eterna de la felicidad, la juventud, el amor y la fantasía.

¿Acaso Wendy le teme a la eterna niñez?. ¿El amor hacia sus padres fue más fuerte?. ¿O será que Wendy representa el personaje adulto en la obra?

Yo creo que sí, es la adulta, a pesar de su corta edad. Ella es la que le muestra a Peter que no se debe temer a crecer, porque el niño interior jugará dentro nuestro siempre que le permitamos salir de su celda rígida del “deber ser”.

¿Entonces qué lección nos da Nunca Jamás?.

A mi parecer Nunca Jamás representa el “idílico lugar” de nuestra imaginación, donde nuestra alma de niño estará segura para siempre, deambulando como un gorrión liberado en nuestro inconsciente. Es aquel paraíso que está vetado para esas personas que no creen en las hadas, ni en los juegos de niños, siendo corrompidos por los deberes autoimpuestos de una vida muy adulta, demasiado severa y extremadamente gris.

Así que hago un llamado a todos para que NO seamos como Wendy. Que PPC jamás abandone este rincón del universo, donde seremos niños cuanto tiempo deseemos serlo.
Viva Peter Pan, viva Campanita y viva Nunca Jamás…

Un llamado a la imaginación, a las locuras y a la libertad. Después de todo la libertad de alma es la única verdadera libertad que tenemos.

Un beso envuelto en polvo de hadas (porque yo sí creo en ellas)

Ember… dejando tras de sí una estela rosa.

3 comentarios:

Mad Aristocrat | 22 de diciembre de 2008, 9:39

Coff.. coff... coff... tu estela rosa se me metió por la nariz xD!!!!

Si!! no seamos como Wendy!!! yo no quiero crecer, y al parecer, aunque quisiera no puedo... está más allá de mis posibilidades.

Saludos cósmicos!.

Karix | 22 de diciembre de 2008, 13:33

Ya te lo dije por msn...
Para mi Wendy no supo compatibilizar las obligaciones y el mantener el espíritu de niña intacto...
Aunque no pueda vivir en nunca jamás a perpetuidad, para mi es un refugio... un lugar al que acudo todos los dias aunque sea un ratito...
Besotes desde mi Viña del Mar

Carla. | 30 de diciembre de 2008, 18:52

Pobre Wendy =( qué difícil elección entre vivir y soñar.
Es verdad, todos queremos no crecer, no queremos responsabilidad, no queremos ser incorporados en un mundo gris y de escritorio... pero a la vez todos queremos ser grandes y surgen y surgen los sueños que de ser niños no serían posibles: una fmilia, una casa, quizás algún viaje.
Extraño juego, extraña tensión, extraña ironía del destino entre ser niño y ser adulto.
Los niños se disfrazan y quieren ser mayores, lo grandes nos esforzamos por mantener la niñez.
Cre que prefiero avanzar, vivir, crecer, pero eniendo siempre presente que en la segunda estrella a la derecha hay un espacio mágico en el que puedo acudir cuando el mundo de los grandes me hierva la sangre y me corrompa el corazón... y así ser niña de nuevo, algo así como "quedarme con lo mejor de ambos mundos".
Buena reflexión amiga!
Carla poniendose al día cn los blogs xD