jueves, 24 de abril de 2008

En el diván: confesiones de media tarde



Estimados oyentes (o en este caso, lectores), mi nombre es ******* - inserte aquí identidad secreta-******, pero me dicen Feru (o Mad) y tengo una adicción: Bailo.

Si, si si - Digo con un movimiento de manos - Sé que no suena terrible, pero lo es...¿porqué? se preguntarán ustedes.

Tengo la manía de moverme ridículamente (con pasos descoordinados a propósito) en lugares públicos..... supermercados, malls, pasillos, tribunales, metro....nada se salva de mí cuando la vena jugosa se activa y mis ondas cerebrales comienzan a transmirtir en frecuencia errónea.

Nada me inhibe. Ni las miradas sorprendidas de los transeúntes, ni la verguenza de quien tuvo la mala fortuna de acompañarme ese día.

He tenido tres presentaciones memorables que compartiré con ustedes a modo de terapia para ver si me pueden ayudar con mi grave problema de inmadurez.

La primera fue en el metro, estación san joaquín, línea cinco. Estaba con una amiga esperando a cierto individuo que prefiero no nombrar (porque cual beetlejuice uno lo invoca) cuando comenzó a sonar una melodía "rapera noventera"

Mis niveles de no-verguenza bajaron al mínimo, y comencé a moverme como un break dancer con síndrome laberíntico..... pero lo notable del asunto fue percatarme que mi acompañante también se estaba zangoloteando... una cosa llevó a la otra y no supe cómo ni cuando estabamos en el suelo, hechas bolita, tratando de girar sobre nuestro propio eje.

Ok. Lo acepto. Me fui al chancho.

Por suerte no había mucha gente.

Pero aún así lo repetiría.....me vino un ataque de risa fulminante que me ocasionó un dolor en el estómago por más de una semana.

La segunda vez fue en los pasillos de la universidad...entre clases de derecho administrativo y penal. Me estaba marchitando de puro aburrimiento...y mi cara era un trasero deforme digno de pintura expresionista alemanota. En ese momento, mi pololo (novio) me agarró por la cintura e improviso un tango resbaloso...¿Resbaloso? pensarán ustedes.

Si....resbaloso....porque el piso estaba recién trapeado, ergo, estaba casi de cancha de patinaje, y por gracia de merlín o kamizama no nos sacamos la #$%&/.

El punto freak fue que mi profesor de administrativo casi se partio de la risa, mientras que nuestros compañeros (grandes contrarios al PPC) nos miraban de ladito.

La tercera fue de antología. Estabamos cumpliendo turno en la práctica de la universidad (la que se hace en quinto, no la que estoy haciendo ahora que es para el Estado) y la cosa no estaba muy entretenida que digamos....hasta que....sonó un ringtone.

Era la canción de gwen stefani & eve (creo que se llama "let me blow your mind") y con una compañera nos pusimos a seguir la "onda".

Lo que siguió a eso fue una sucesión de bailes auspiciados por la música de un celular de una conocida, creandole una coreografía a cada tonada. !Aún recuerdo los pasos de la musiquita de mario bross!.


En fin... podría seguir confesándome, pero ya me dió verguenza ajena.

Ya está. Lo dije.

¿Tan mal estoy?

No fumo, no tomo.

Pero bailo.

¿So what?

1 comentarios:

La niña de las Estrellas | 24 de abril de 2008, 19:06

Waaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!1

Casí me partí en dos de la risa, he de confesarlo. También he tenido mis momentos ultra "yo no estoy con ella", como una vez que parecía curada, gracias a mi pastillita feliz dada por mi psiquiatra y un consumo demasiado alto de café con leche condensada... azúcar + café... que vergüenza...

Las siguientes ocasiones ocurrían cada martes y jueves cuando me iba de coro desde San Joaquín, con mis amigos de coro... nos íbamos cantando, algunas veces las canciones que aprendíamos o a veces incluso... canciones en japo. Pero no así despacito... no... a grito pelado!! Recuerdo aquella hermosa vez que venía el colo-colo pasando por Baquedano, mientras con mis amigos felices cantabamos el himno de la PUC a modo de 3 voces, resonando en toda la estación... lo mejor es que el colo-colo había perdido =D venían listos para la mocha.

Pero bueno... ya pasó. Alguien hasta el día de hoy debe recordar mis gallitos intentando cantar las notas más ultra altas de Carmina Burana, en pleno "puentecito" en Baquedano, línea 1. Nos aplaudieron!! aunque creo que la voz de soprano no me daba para nada... snif.

Ya, mejor me voy a tomar mis remedios... me ha llegado la hora!!

saludines

Manara