martes, 29 de abril de 2008

Dulce Traición (Prólogo)




Dulce Traición.



Miembros del PPC. Aquí les traigo el prólogo de mi nuevo fic... Espero comentarios.

Ember



Él acariciaba su mano...
De un momento a otro las cosas habían cambiado como ella jamás pensó que podían cambiar. De un momento a otro toda su vida había dado un giro en trescientos sesenta grados que era demasiado incomprensible para que alguien lo intentara analizar...
Pero ahora era el segundo decisivo, ahora era cuando él debía jugársela y demostrarle que los gemidos, los besos, la lujuria y la pasión que había habido entre ellos... se había transofrmado en amor.
¿Pero cómo pedirle a un hombre como él que la amara?, ¿para qué pedirle que lo abandonara todo por ella, cuando ella no podía abandonar todo por él?...
Las gotas de lluvia habían empezado a empapar su ropa rasgada y sus bucles castaños caían con peso sobre su rostro, impidiéndole ver con claridad... Sólo esa mano dulce sostenía la suya con fuerza, aquella mano que tantas noches la había acariciado, que tantas noches le había demostrado cariño, pero que nunca la podría satisfacer... él nunca podría hacerle el amor como Malfoy sí sabía hacérselo, él jamás podría imprimir el infierno en cada beso como Malfoy lo sabía hacer.
En aquel momento que sentía como el odio en el ambiente podía superar cualquier otra emoción... ella sólo podía pensar en aquellos recuerdos pecaminosos que invadían cada célula de su cuerpo, provocándole un éxtasis insufrible. En vez de pensar en sus padres, en sus amigos, e incluso en aquel hombre que le había prometido que siempre la cuidaría... ella evocaba en su retina el frío pérfil de Malfoy al mirarla de medio lado y susurrarle que ella siempre sería de él, que todo su cuerpo le pertenecía...
La luna estaba oculta por las esponjosas nubes negras que cubrían un cielo que en algún momento fue azul, y que ahora sólo era una muestra del ritual maléfico que se llevaba a cabo. El viento fresco golpeaba su rostro conmocionado y sólo se dejaba apresar por esa mano que la sostenía, mientras sentía dentro de sí toda la culpabilidad.
Podía ver a Ron a unos metros, absolutamente derrotado sobre el suelo, con su rostro embarrado y sus facciones tensas por la ira que invadía cada recoveco de su ser. A su lado vislumbraba como Luna yacía, quieta y pálida sobre el lodo, con su varita perdida a unos centimetros de su mano y sus ropas ensuciadas con rastros de tierra y sangre.
Sus ojos se inundaban en lágrimas, gruesas gotas saladas que brotaban como extraviadas por su rostro congelado. Su corazón a penas parecía latir y sólo esa mano, nada más que esa mano, le decía que todo era verdad.
Ginny caminaba como reina y señora del lugar, con su mirada chocolate altiva atenta a lo que acontecía. La gaza del vestido escarlata se ceñía a su cuerpo delgado y famélico, y su cabello recogido, aquel cabello que todos envidiaba, hace bastante tiempo había perdido aquel magnífico brillo que lo caracterizaba.
- ¿Qué hacemos con ellos, Señora?- le preguntó Mirris, un hombrecillo de aquellos sin importancia que suelen servir a las personas de las cuales depende su vida.
- Déjalos, quiero que vean qué pasará con su héroe- respondió, usando un tono oscuro y susurrante, clavando sus ojos sólo un segundo en el gemelo Weasley que quedaba.
George levantó su mirada seria y sus ojos denotaron sufrimiento, el mismo sufrimiento que podía sentir alguien que perdía por segunda vez a un ser tan querido.
- ¡¿Por qué, Ginny?!, ¡¿qué te pasó?!- gritó George desesperado, ocultando a una Angelina que estaba agazapada tras él.
La peliroja sonrió y se acercó sólo un paso hacia su hermano mayor.
- George, no sé de que hablas- le respondió, con un tono alegre de niña buena que antes tan bien le quedaba- yo sólo estoy haciendo lo que debía hacer, sólo estoy haciendo lo mejor para Harry-.
Ron apretó sus puños ensangrentados con fuerza y golpeó el piso haciendo un leve ademán para ponerse de pie.
- ¡Cállate, Ginevra!- exclamó con su voz ronca, mientras sus ojos azules se perdían bajo el cabello pelirrojo que cubría su cara.
- No me hables así, Ron- le espetó la muchacha, frunciendo levemente el ceño- Yo soy quien Harry escogió. Recuerda que él decidió por mí, por mí sobre todos ustedes-.
La mano que apresaba la de la castaña se crispó y la respiración de él a su espalda se tornó acelerada, iracunda ante aquellas palabras.
- ¡Eso no es verdad!- gritó Ron con un tono alterado- Harry jamás nos habría arriesgado...
Una risa maliciosa se escapó de los pálidos labios de la muchacha pelirroja y caminó hacia adelante, arrastrando aquel vestido elegante por el césped enlodado.
- Te equivocas, Ronald- murmuró- estás muy equivocado...- se detuvo un segundo y se volteó, enterrando sus ojos chocolates en los mieles de una Hermione que atentamente la observaba- Pregúntale a Hermione, pregúntale a ella si Harry me escogería sobre el resto-.
Hermione apretó sus labios con fuerza ante aquella declaración y desvió su vista hacia un Ron iracundo, angustiado y vulnerado, que jamás le había parecido tan niño y tan hombre como en esos instantes.
- Es verdad, Ron- le dijo, intentando sonar calmada... intentando expresar que aún había esperanza- pero él recapacitará, cuando abra sus ojos recapacitará-.
Ron asintió cansado, hundiendo sus manos en el lodo frente a él. Todo estaba saliendo como la mierda, como una soberana mierda.
Ginny sonrió por última vez y volvió sus pasos hacia el enorme altar que se alzaba unos metros por delante, un altar de hierro que parecía una pirámide negra y sagrada que se impondría sobre todo aquel que la intentara destruír.
Hermione sintió como un dolor punzante invadía su pecho y sus ojos nebulosos se posaron sobre las figuras que aparecieron a lo lejos... una de aquellas figuras que se transformaba en el pequeño rayo de esperanza que ella veía venir.
Tres hombres se desdibujaban con su andar apremiante hacia el tumulto de personas que rodeaban la apotiósica construcción. Tres hombres que vestían una capucha negra, de esas capuchas negras que ella pensó que jamás tendría que volver a ver. Y uno de ellos volteó su noble rostro hacia ella y clavó sus ojos plata sobre su cara, frunciendo el ceño hacia la escena y limitandose a observar, dejando de lado gesto alguno que lo pudiera delatar.
- Malditos mortífagos...- murmuró él a su lado, apretando con fuerza su mano como muestra de su convicción- no te harán daño, Hermione, prometo defenderte de ellos...-.
La castaña dejó de respirar y se volteó a observarlo con toda la culpabilidad que sentía, con todas las ganas de saltar hacia un abismo y confesarle que ella lo había engañado con uno de esos hombres, que ella había sido de aquellas mujeres que no se merecían ningún perdón. Mas sus labios tiritones no se atrevían a pronunciar aquellas palabras, ella no podía decirle la verdad.
Entonces una risa aguda rompió el tronante sonido del viento, y todos vieron como Ginny ascendía hacia la punta de la construcción, con dos alas negras que la impulsaban con fuerza desde su espalda. Se veía angelicalmente demoniaca, como un ángel caído que llega a su fin. Y su rostro impávido parecía como muerto, como si fuera un cadáver esquelético que se alzaba frente a todos hacia el limbo situado en un negro cielo.
Angelina exclamó un grito ahogado ante la horripilante visión y Ron golpeó nuevamente el suelo... estaba sucediendo, tal como Cho les había dicho... todo estaba sucediendo.
- Te salvaré, Hermione... ahora más que nunca impediré que algo te suceda- le repitió y acercó su barbilla hacia el cuello de la castaña, mientras su mano no soltaba la de ella, mientras sus dedos se enlanzaban con los de ella.
Hermione sentía como su corazón deseaba dejar de latir y sintió nuevamente esa ardiente mirada grisácea sobre su persona. Sabía que él estudiaba cada uno de sus gestos y que de ello dependía que los pudiera ayudar o no.
Apretó con fuerza, por última vez, la mano de aquel hombre que tanto la amaba, que tanto la quería como nadie más la podría querer, y desenlazó lentamente sus dedos... hasta dejar que su mano cayera sobre el suelo húmedo.
- No me salves...- le rogó, con sus ojos mieles cubiertos de lágrimas- no me lo merezco-.
Él la observó, sin entender qué le decía, sin entender por qué ella lo había soltado.
- Por qué dices eso, Herms?- le preguntó angustiado- ¿qué te hace pensar que no lo mereces?-.
Ella se arrastró unos centimetros lejos de él, sin ponerse de pie con tantas varitas apuntando sus cabezas.
- Te traicione- le respondió, sin dudar ni un segundo en sus palabras- te engañé y traicioné tu confianza-.

6 comentarios:

Karix | 29 de abril de 2008, 9:14

MA RI CO NA!
AHORA SI
PREPARATE PA CORRER ESCUELA MILITAR HACIA ABAJO...
Y SI TE VAS A TEMUCO... ALLA TE ESPERA LA MACA...
ME GUSTÓ...
10 DEDITOS VIRTUALES ESTIRADOS HACIA TI!!!
ESPERO QUE ESTEN A LA NOCHECILLA..

Mad Aristocrat | 29 de abril de 2008, 16:20

Siiiiii!!!!
diez deditos virtuales también pro acáaaaa!
¿Cuando es el estreno oficial? ah? ah? ah?

Creo que las dos nos pondremos un poco tragicas de aqui en adelante jejejeje.

saludos y muchas gracias por la llamada!

La niña de las Estrellas | 29 de abril de 2008, 18:14

WAAAAAAAAAAA!!!!!!!

una Ginny mala *o*

OMG!!! voy a estar pegada al computador esperando que salga ese fic!!!!!

porqué nos pusimos todas medio oscuras? xD jajajaja hasta yo voy a escribir algo... medio negro ^^U

saludines =D

Manara

Mc O | 1 de mayo de 2008, 1:18

arrayan de vuelta...
hay alguna razon por la que las señoritas aqui presentes se las esten dando de Anakin Skywalkers?...puro gozando del lado oscuro de la Fuerza...por Condorito!!!
se lee buenisima...espero la continuacion luego...para ayer de preferencia!!!
(nº3 da saltitos y grita incoherencas como "al fin!!!"...y cosas por el estilo)
en total: 60 dedos virtuales (sep...nosotras le incluimos los de los pies)

PrInCeSs MarGaRiTa | 1 de mayo de 2008, 22:20

Esta buenisimo!!!! Cuando lo pones en famfiction???? Este comienzo esta de ataque!!!! Continua con este fic PRONTO!!!

Carla | 4 de mayo de 2008, 20:56

amiga! ahora que al fin entendí tu fic xD jajajaj te dejo un comentario decente! (ya... no es culpa mía que me hayas hecho leerlo justo cuando todas estaban arreglándose y gritando por si venía Brad Pitt al carrete o no).
Es oscuro.. pero me gusta! aparte que tu sabes desarrollar muy bien el suspenso!
y quien es "él" maldita! eso no me lo contasteee!! jajaja, no bromis, espero saber qué pasará pronto (bueno, la idea general me la sé y es increíbe, mil ánimos para que la sigas publicando!).

TKM

La niña que debría estar durmiendo

Carlita
( o Emma.Zunz xD)