domingo, 27 de abril de 2008

Desafío 2: Bailes y venganzas (Hermione / Grawp)



Irresponsabilidad. O sí, esa era la palabra que retrataba a la perfección a sus dos amigos.
- Mione, dile a Hagrid que tenemos práctica- le dijo Harry mientras corría escalera arriba hacia su Sala común.
- Sí, una laaargaaa práctica- confirmó Ron con una risa mientras obserservaba la cara enfurecida de la castaña.
¡Eran últimos!, ¿qué más decir?. Para variar rompían sus compromisos porque un par de estúpidas pelotas se cruzaban en su camino... Si hasta un perro era más inteligente que un hombre cuando jugaba Quidditch - o Ron cuando veía pasar una veela- . Estaba indignada.
Caminó cansada todo el camino hasta la cabaña de Hagrid, sin voltearse a ver si sus imbéciles y unineuronales amigos la seguían arrepentidos... sabía que no sería así. Y llegó arrastrando los pies, tocando despacio la puerta, para que- quizás- Hagrid no la escuchara y ella se pudiera ir habiendo cumplido de todas maneras.
- ¡Chicos!- gritó el grandulón desde el interior. ¡Mierda!, pensó Hermione, ¿existirán los días de buena suerte para mí?- ¿cómo están?- preguntó, abriendo la puerta de golpe y viendo con una gran decepción como sólo era Hermione quien aguardaba- ¿Y Ron y Harry?-.
Son un par de imbéciles a los cuales les da una flojera enorme venir a verte, pero como yo no puedo romper las reglas... vine, pensó responder la chica, pero en vez de eso respondió:
- Justo tenían práctica, Hagrid. Lo siento-.
Hagrid asintió con pesar, pero pronto una nueva sonrisa iluminó su rostro.
- En ese caso, Hermione, me acompañarás, tengo algo que mostrarte-.
La muchacha aceptó y espero a Hagrid mientras él tomaba algo envuelto en una manta de una silla, para luego salir rumbo al Bosque Prohibido.
Siguió al semi gigante con cuídado de no caer, el barro estaba viscoso bajo sus pies y sus zapatos estaban tan húmedos que sentía que la gripe se venía en la noche, sí o sí.
Después de saltar la raíz de un árbol y rasgar su túnica dejando un enorme hoyo que se expandía hasta lo alto de su pierna derecha, vio como Hagrid se detuvo frente a un tronco muy grueso, del cual una enorme cadena salía hasta perderse tras un frondoso árbol a su lado.
- ¡Grawp!- gritó Hagrid, descubriendo qué era lo que había traído consigo y mostrando una radio gris a la cual puso play enseguida- te traje pareja de baile.
Hermione escuchó como una melodía alegre salía del aparato y sus ojos se volvieron dos platos cuando esuchó la última frase dicha por el semi gigante.
- No, no, no, no...- dijo alejándose un paso hacia atrás- Hagrid, yo no bailo.
- Obvio que sí, Hermione, todos bailan- respondió, moviendo sus enormes pies sobre el barral como si de una imitación barata de Michel Jackson se tratara- ¡Ahí viene!- exclamó emocionado y Herms observó asustada como unas ramas se movían frente a ella.
De las hojas apareció un enorme... ¿hombre?. De piel verdusca y espalda encorvada. Sus manos empuñadas se batían para arriba y abajo y una enorme sonrisa surcaba su deforme rostro.
- Paaaaapaaaa looooveees maaaambooo- gesticulaba, sin dejar de moverse.
¡Merlín!, hasta Ron baila mejor que él, pensó la castaña asustada, y eso es mucho decir.
Hagrid se acercó a Hermione y la empujó hacia adelante, mientras una verde, peluda y verrugosa mano de Grawp la tomaba...
Grawp empezó a girar mientras sujetaba a la muchacha que se sentía ahogada entre esos dedos callosos.
¡Odio a Ron!, ¡odio a Harry!, pensaba Hermione sin abrir sus ojos, Le pediré ayuda a los gemelos para vengarme.
- He goooes to... she goooes frooo- seguía cantando el gigante, mientras su manos sudorosas empapaban la ropa de la muchacha.
¿Quíen me mandó a mí a ser buena persona?, ¿por qué no me quedé estudiando?, se lamentaba, maldito el día que decidí ser amiga de ese par de intentos de ser humano irresponsables que me hacen pasar estas penurias....
Hermione ya estaba pronta a un ataque de nervios, con sus pulmones obstruídos y su cuerpo adolorido por la presión que la mano de Grawp ejercía contra ella...
No se salvan... esta vez no se salvan de la ira de Hermione Granger... ¡Inundaré su habitación de arañas para que Ron muera y encerraré a Harry en el baño de Myrtle la LLorona!, se decía para darse la fuerza de seguir respirando... la venganza siempre sería una gran arma para luchar por vivir.
Pero sus pulmones necesitaban aire y su cuerpo necesitaba moverse con tranquilidad... Pronto todo se volvió negro y Hermione no supo nada más de la realidad...



Todo estaba silencioso a altas horas de la madrugada en la Sala Común de Gryffindor y ella sonreía expectante mientras esperaba sentada en un mullido sillón.
La chimenea era la única luz que alumbraba su rostro diabólico y los minutos pasaba... lentos...hasta que escuchó lo que esperaba.
- ¡Pero, Harry, yo te amo!... vulve a la cama- decía la estridente voz de Myrtle.
- ¡Myrtle, sal de mi cama!- gritaba Harry a su vez.
Su sonrisa se amplió en su rostro al imaginarse el rostro de sorpresa de su amigo, pero ahora se venía lo mejor.
- Harry, ¿qué pasa?- preguntaba la voz somnolienta de Ron- ¡Corran!, ¡una arañaaaaaaaaaaaa! ¡maldiiito bicharraco del demonio, ¿de dónde saliste?!-.
- ¡Ron, tú sal de mi cama también!- exclamó de nuevo Harry, mientras el lamento de Myrtle estaba por empezar...

Hermione se limitó a sonreír, y con cuídado subió las escaleras hacia su cuarto. Después de un mes por fin podía sonreír con naturalidad: Ya se había vengado.

1 comentarios:

Carla | 4 de mayo de 2008, 21:08

Ya nerd... jajajja yo no te había dejado un post aquí, XD exagerada, no quedó tan mal, además igual me reí imaginando cómo Hermione planeaba asesinar a Harry y a Ron .. pobre Hagrid eso sí.. siempre haciéndose buenas ilusiones xD

besitos
mañana no podré llegar a civil cn el tuto que tendré (ero tengo los horarios demsiado cambiados)